CONCLUSIÓN
Cerrando la actividad deberían haber sido capaces de:
* Relacionar en qué momentos de la vida cotidiana se utilizan o se ven las ecuaciones y para qué nos sirven.
* Manejar los conceptos no de manera memoristica sino a través de relaciones con ejemplos claros y concretos.
* Crear de manera divertida problemas que a diario se presentan y tranformarlos en sistemas de ecuaciones.
Al principio supongo que les debe haber costado entender que las ecuaciones son necesarias para facilitarnos en la resolución de problemas que a diario se nos presentan. Pero ahora estoy más que segura que ya no volverás a ver las ecuaciones como simples operaciones algebraicas, sino como una herramienta útil y práctica.
Recuerda que relacionar conceptos con ejemplos de la vida cotidiana nos facilita su entendimiento.