EVALUACIÓN
Se observa, por lo dicho, cómo los neopositivistas lógicos no conocen otra «filosofía» que la de Kant; éste, en efecto, en su peculiar teoría del conocimiento, dependiente del empirismo inglés y del racionalismo cartesiano, hablaba de verdades y juicios «a priori» impresos en el entendimiento que se aplican en el proceso del «conocimiento» de las cosas. Pero el entendimiento no procede realmente así, ya que no es de sí mismo sino de las cosas de donde saca las ideas, de modo que el conocimiento es la unión del cognoscente y del conocido, en la que cada uno pone lo suyo; mientras que en Kant parece que es el cognoscente sólo el que provoca el conocimiento, y, por tanto, lo conocido. Esta equívoca concepción del conocimiento se radicalizaría más en el idealismo, sobre todo de Hegel; de forma que el neopositivismo lógico, al desechar lo que llama Metafísica, en el fondo se refiere a la doctrina kantiana y hegeliana; por eso viene a ser una fuerte crítica del idealismo.
Efectivamente el idealismo es poco compaginable con los métodos y resultados de las ciencias de la materia, que trabajan sobre la experimentación científica y dependen de ella. Los neopositivistas lógicos son especialistas en metodología científica y lógica formal, cosas que no hay que confundir con la Filosofía y la Metafísica; como no hay que confundir el conocimiento en general con el conocimiento sensible; éste es sólo una forma de conocimiento. Pero los neopositivistas lógicos no superan el empirismo, ya que consideran que la única fuente de conocimiento es la percepción sensible, es decir, reducen todo conocimiento verdadero al conocimiento de los sentidos. Éstos, evidentemente, captan sólo lo material; así los neopositivistas lógicos son con frecuencia materialistas.