TAREA
1.- REALIZARAS UNA SÍNTESIS DEL SIGUIENTE TEXTO:
RECUERDA QUE UNA SÍNTESIS, NO ES COPIAR FRAGMENTOS DEL MISMO, SINO EXPRESAR CON OTRAS PALABRAS EL CONTENIDO (PARAFRASEO), TENIENDO COMO CARACTERÍSTICAS, LA CLARIDAD Y OBJETIVIDAD. LA EXTENCIÓN DEBE SER ENTRE UN 25 Y 30% DEL TEXTO ORIGINAL.
En el año 1808, los miembros del Ayuntamiento de la Ciudad de México se preguntaron de dónde residía esa soberanía al enterarse de lo sucedido a Carlos IV y a Fernando VII y, al mismo tiempo, recibieron solicitudes por parte de distintas instancias peninsulares para que fueran reconocidas como las legítimas depositarias de la soberanía. Esas instancias, llamadas juntas, eran las encargadas de ejercer el poder a nombre de Fernando VII porque eran órganos de representación popular y la soberanía, que se originaba en el pueblo, retornaba a éste mientras el rey legítimo estuviera ausente. De modo similar a como lo harían otros personajes en todo el continente, los integrantes del ayuntamiento de México, criollos en su mayoría, se preguntaron por qué debían jurar lealtad a una junta radicada en la península si ellos eran también representantes del pueblo. ¿No podrían ejercer el poder a nombre del rey mientras éste estuviera ausente? ¿No podrían conducirse con un poco de libertad y, sin romper los lazos que los unían con España, favorecer aquellos asuntos que beneficiaran a los habitantes del virreinato? La pregunta le fue planteada al virrey José de Iturrigaray: ¿por qué no asumía él, con ayuda del ayuntamiento, el poder en la Nueva España mientras el rey estuviera preso? ¿Por qué no gobernaba de forma autónoma al virreinato, sin desligarse de la monarquía española, mientras en la metrópoli se peleaba contra los franceses? El virrey pareció favorable al proyecto, pero los miembros de la Real Audiencia, que en su mayoría eran españoles peninsulares ligados al comercio mayorista, se opusieron, manifestando que era una muestra de deslealtad al rey, y antes de que el virrey y el ayuntamiento pudieran llevar a la práctica su plan, fueron detenidos por los peninsulares de la Real Audiencia: Iturrigaray fue destituido y enviado de regreso a España; el síndico del ayuntamiento, Francisco Primo de Verdad y Ramos, fue apresado y moriría en circunstancias poco claras; el regidor Juan Francisco Azcárate pasó tres años en prisión. Las discusiones de 1808 no tuvieron consecuencias prácticas. Sin embargo, fueron el antecedente de las luchas que surgieron al poco tiempo porque en ellas se planteó el problema que ocupaba las mentes de los novohispanos interesados en la política: dónde residía la soberanía. A lo largo de los siguientes meses, en distintos puntos del territorio virreinal se llevaron a cabo reuniones secretas en las que se bailaba, se escuchaba música, se hablaba de libros y se discutían asuntos políticos; se conocían como tertulias. La autoridad tomaba nota de su existencia, verificaba que en ellas se trataran asuntos de gobierno y arrestaba a quienes las integraban; después de dialogar con ellos, los dejaba en libertad. La más importante de estas tertulias se desarrolló en Querétaro en 1810. Sus integrantes, entre los que se encontraban políticos, militares, abogados y hasta el cura del cercano pueblo de Dolores, discutían ideas políticas y hablaban de las noticias que llegaban de Europa. Como criollos, los tertulianos estaban convencidos de que eran ellos el único grupo de la población que estaba capacitado para gobernar porque concentraban los mejores atributos: eran descendientes de los españoles pero, a diferencia de éstos, habían nacido en suelo americano, conocían el territorio y sus problemas, y se interesaban por resolverlos.
Los conspiradores tenían planeado iniciar su levantamiento el 12 de diciembre, el día que se celebra a la Virgen de Guadalupe, por ser una advocación especialmente venerada por los criollos. No obstante, al ser descubiertos, debieron adelantar el alzamiento al mes de septiembre. Aun cuando en el grupo participaban varios militares, el mando quedó, inicialmente, en el cura de Dolores, Miguel Hidalgo, debido a su capacidad para sumar personas a la causa.
Las tropas comandadas por Hidalgo se apuntaron éxitos notables con la toma de ciudades como Guanajuato, Valladolid o Guadalajara, que eran capitales de intendencias importantes. El movimiento, asimismo, editó un periódico —El despertador americano— y el cura Hidalgo emitió decretos para abolir la esclavitud, terminar con los impuestos a ciertos artículos como el tabaco, y liberar la fabricación de pólvora. En contraste, falló al intentar llegar a la Ciudad de México y, en su retirada, cosechó una derrota tras otra. Luego de cuatro meses de combates, el grupo de Hidalgo estaba prácticamente derrotado. En su huida hacia el norte, en busca de armamento y refuerzos en Estados Unidos de América, los líderes de la insurgencia —ahora comandados por Ignacio Allende— fueron capturados, juzgados y fusilados entre junio y julio de 1811. Miguel Hidalgo alcanzó a pasar la estafeta del movimiento a otro cura, José María Morelos, a quien le encargó extender la insurgencia hacia el sur de la Nueva España. Esta segunda etapa de la insurgencia tuvo una duración mayor que la primera —cuatro años— y se movilizó por una zona más amplia, entre el sur y el centro del virreinato.

2.- Realiza una portada de un periórico digital impreso "ficticio" ambientado en agosto de 1810. Asumiendo la postura de un periódico realista virreinal de la Nueva España. Redactando tres noticas breves basados en hechos reales ocurridos de 1808 a 1810. Usando Canva.