la economía mundial

ECONOMIA BACHILLERATO

RECURSOS

El texto pone en discusión el problema del poder y su relación con la economía mundial, partiendo por resumir a grandes rasgos los distintos modos de regulación que se han dado en la historia del capitalismo, cumplido este propósito el análisis vuelca la vista sobre los nuevos actores del poder en la economía contemporánea proponiendo la existencia de nueve actores de primer orden en ese contexto.

 

Las fuentes del poder mundial son diversas, difusas, a veces en manos de los Estados y cada vez más en manos de un conjunto de actores privados. Sin que se pueda hablar sin embargo de un enfrentamiento entre Estados y Mercados. La historia, las teorías políticas y la evolución reciente del mundo muestran que los actores públicos y privados viven en simbiosis más que en oposición. Las transformaciones de los Estados, de las sociedades y del capitalismo no obedecen a oposiciones estables sino que a dinámicas conjuntas, a compromisos en perpetua renegociación.

Conflictos, Autoridad y Poder.

El poder político, el de definir las reglas del juego de la globalización, no pertenece solamente a los Estados. Desde la Edad Media, los mercaderes, los gobiernos, y los financistas se asocian y se enfrentan para ejercer su influencia. Hoy día, los análisis y las teorías nos indican que el poder es difuso y repartido entre actores diversos, pero que son sobre todo actores privados. Si la teoría económica no puede decir nada a este respecto, la ciencia política tiene mucho que aportar.

Estados y Mercados: Dos Modos de Regulación de la Economía.

La oposición frecuentemente resaltada entre Estados y Mercados no concierne solamente dos tipos de actores, aún cuando el Estado sea un actor de la vida económica y social, sino dos modos de regulación de la economía.

El uno se basa sobre compromisos institucionales entre actores sociales, que permiten encuadrar los mecanismos del mercado, sin que estos sean aniquilados como en el caso de las economías centralizadas.

El otro ubica el mecanismo de la competencia en el corazón de un conjunto de procesos de asignación de recursos y de distribución de ingresos. Se puede calificar de institucional el primer tipo de regulación y competitivo el segundo. Se calificaría por otra parte de monopolista una regulación basada en el dominio total o determinante de un tipo de actores (Estados o empresas) sobre la vida económica nacional o internacional (economía centralizada, cartelización estatal o privada al nivel sectorial).

Se pueden resumir históricamente los distintos modos de regulación que se han dado en la historia del capitalismo del siguiente modo:

1000 - 1450 la era de las ciudades mercantiles

1450 - 1800 la era de la alianza entre los príncipes y los mercaderes

1800 - 1914 la era de la hegemonía británica

1914 - 1945 la era del capitalismo en crisis

1945 - 1973 la era del nuevo orden económico mundial

1974 - 2000 la era de la economía mundial incontrolable

El aumento del poder de los mercaderes se basa en el comercio internacional y afecta al sistema corporativista que funcionaba a nivel nacional. Si las economías europeas son aún principalmente agrícolas, pre-capitalistas y en gran parte autárquicas, la economía mundo europea está dominada por las ciudades mercantiles liberadas mediante cartas de derechos especiales del orden feudal.

¿Qué es una economía-mundo, concepto desarrollado por el historiador Fernand Braudel? Ella se refiere a una parte del planeta económicamente autónoma capaz en lo esencial de bastarse a sí misma y a la cual sus lazos y sus intercambios comerciales confieren una cierta unidad orgánica. La economía-mundo mediterránea, a pesar de estar dividida, política, social y culturalmente, manifestó una cierta unidad económica construida a partir de ciudades dominantes de Italia del Norte (Venecia, Milán, Génova, Florencia). Las economías-mundo han existido desde muy antiguo (Fenicia, Cartago, Roma, el mundo Helénico, el Islam, Europa Occidental, China, la India). La economía mundo es un espacio que varía bastante, en su centro hay una ciudad dominante. Las primacías urbanas se suceden (Ámsterdam reemplazó a Amberes, Londres a Ámsterdam, Nueva York a Londres) presentando diversas zonas jerarquizadas.

Al deseo de expansión territorial que moviliza hasta el agotamiento los recursos nacionales, Venecia, la primera ciudad mercantil, substituye la dominación hegemónica fundada en el poder del dinero y su capacidad para influenciar las decisiones de los Estados.

1450-1800 la era de la alianza entre los príncipes y los mercaderes

El lento desarrollo de los Estados-Naciones (España, Francia, Inglaterra) pone en jaque a partir del Siglo XV la dominación de las ciudades-Estado. La alianza de los príncipes y de los mercaderes que se esboza a nivel nacional permite a los primeros financiar sus políticas externas y realzar su status sobre la escena internacional, a cambio de lo cual los mercaderes, industriales y financistas, obtienen el desmantelamiento progresivo de las corporaciones, la unificación y la protección de los mercados internos y la protección de sus empresas comerciales internacionales. El mercantilismo se afirma como la ideología económica dominante. La exposición creciente de los cuerpos sociales a los mecanismos de la competencia se lleva a cabo al mismo tiempo que se afianzan en el mundo periférico descubierto por los mercaderes-marinos-exploradores, un sistema de reserva de esclavos, de materias primas y de productos tropicales.

1800-1914 la era de la hegemonía británica

Si en la era mercantilista se observaba la instauración de una regulación competitiva a nivel nacional, las relaciones económicas exteriores estaban estrictamente enmarcados por los Estados. Esta configuración cambia en el siglo XIX. El avance industrial de Gran Bretaña y su victoria militar sobre la Francia napoleónica, le permiten basar su hegemonía sobre una economía-mundo europea cuyos tentáculos se extiende a todo el planeta.

Con la fuerza de sus ventajas competitivas y el poderío que le confiere su imperio colonial (la India es sometida en 1757), Inglaterra desmantela progresivamente su arsenal proteccionista y se hace el campeón del liberalismo a nivel internacional; es decir de una economía competitiva a nivel internacional sin desmedro del pacto colonial.

1914-1945 la era del capitalismo en crisis.

Este orden competitivo no resistirá a las rivalidades imperialistas que conducen a Europa y al mundo al primer conflicto mundial. El período que debuta en 1914 y finaliza con la Segunda Guerra Mundial ve el aumento del poderío norteamericano y el decline del de Gran Bretaña. La gran crisis que se inicia en 1929 deshace en algunos años la red de relaciones económicas internacionales y trae consigo el repliegue de las naciones europeas a sus imperios coloniales, mientras que en EE.UU. la ideología aislacionista retoma vigor. La regulación competitiva permanece sin embargo dominante.

1945-1973 un nuevo orden económico mundial

Después de la segunda guerra mundial la economía internacional se estabiliza ahora bajo la dominación hegemónica de los EE.UU.

A nivel internacional las relaciones económicas son objeto de un encuadramiento institucional sin precedente que simbolizan los acuerdos de Breton Woods de julio de 1944 en materia monetaria y financiera, así como los del GATT en 1947 (acuerdo general sobre el comercio y las tarifas aduaneras).

El aprovisionamiento energético mundial queda asegurado por el cartel de las Siete Hermanas.

La aparición de empresas y de bancos multinacionales y el aumento de la potencia de Europa y Japón traducen el surgimiento de nuevas fuentes de poder.

A nivel nacional, la regulación competitiva de la pre-guerra cede su lugar a una regulación institucional basada sobre compromisos tripartitos entre los Estados, las empresas y los representantes de los asalariados. El establecimiento de sistemas de protección social, del salario mínimo y los convenios colectivos, hacen posible la distribución equitativa de los frutos del crecimiento. El keynesianismo se afirma como la nueva ideología dominante.

1974-2000 una economía mundial incontrolable

El fin del capitalismo fordista es la consecuencia de la revolución en los modos de producción y de redistribución del ingreso que caracteriza el fin de los años 70.

El desmoronamiento del sistema de Bretton Woods, los cambios en la escena energética por el cartel de la OPEP, el surgimiento del mercado de los eurodólares y la competencia industrial creciente de las naciones periféricas, traducen el debilitamiento del poder hegemónico norteamericano.

Todos estos fenómenos son parte de un proceso global de mundialización de la economía que goza de una dinámica propia que escapa crecientemente al control de los Estados.

A nivel nacional los compromisos institucionales heredados de la era keynesiana son afectados por la interdependencia creciente de las economías y la movilidad de los capitales, multiplicado por la revolución de las telecomunicaciones. La ofensiva teórica contra el keynesianismo de parte de un liberalismo revigorizado por la crisis, se junta con un trabajo de socavamiento de los fundamentos mismos del Estado-providencia. La regulación competitiva se impone.

La componente ideológica del proceso de globalización que se está desarrollando hoy día es fundamental en la estrategia de legitimar a los actores trasnacionales en la lógica de conquista de nuevos mercados. El "pensamiento único" de la globalización y del neo-liberalismo se basa en la coordinación de diferentes formas de poder -el político, el administrativo, el patronal, el de los intelectuales y de los medios de comunicación- que se movilizan todos en torno al mercado global y al rigor social

En  globalización   las empresas se imponen por encima de las de los Estados y el sector privado impone sus prioridades al sector público. Se trata de un fenómeno que se pretende "total" teniendo repercusiones económicas, políticas, estratégicas, sociales y culturales, como señala Carlos R.S. Milani en "Mondialisation.

 

 

 

(Puede quitar la publicidad ampliando la cuenta)