LA GRAN PREGUNTA
Es la hora de responder a la gran pregunta.
Como sabemos la temperatura y la humedad son factores variables que condicionan el estado de un terreno.
El cultivo de la horchata necesita de un terreno ideal con unos factores climatológicos favorables.
Este experimento que hemos realizado nos vendrá muy bien para responder a las siguientes cuestiones:
¿Cuál de los suelos que hemos visto es más óptimo para el cultivo en general?
¿Qué tipo de suelo filtra más rápido el agua?
¿Cuál de todos los suelos vistos no permite el paso del agua?
¿Qué tipo de suelo eligiría para que el agua se almacenara adecuadamente?
Y finalmente:
¿Cuál de todos los suelos vistos sería el más conveniente para el cultivo de la horchata? ¿Porqué?