INTRODUCCIÓN
Cuando vas al supermercado y quieres comprar leche, chocolate o una bebida refrescante, miras los estantes y te diriges al lugar donde se encuentran estos productos. ¿Te imaginas un supermercado donde todos los productos estuvieran revueltos y mezclados? Sería imposible encontrar algo y tardaríamos horas en localizar lo que estuviéramos buscando. Por eso, el ser humano tiende a clasificar productos e información para facilitar su estudio y localización.
En La Tierra se conocen 1.700.000 especies distintas y se piensa que puede haber más de 3.000.000 todavía sin descubrir. Los seres vivos se encuentran de forma natural mezclados en la naturaleza. Pero para facilitar su estudio, el ser humano ha intentado clasificarlos. Y continua clasificando los nuevos seres vivos que se van descubriendo.