INTRODUCCIÓN
La Interculturalidad.- es un proceso permanente en continua convivencia humana entre las distintas culturas; es una relación recíproca de valores sin perder la identidad de cada uno de ellos; es una interrelación de saberes de las culturas universales.La persona es un ser intercultural por excelencia única y exclusiva en el proceso de construcción del sujeto diverso.
Si bien es cierto lo que dice (Ayala, 2017) La diversidad humana del Ecuador se da en medio de una variedad de climas, espacios geográficos y realidades ambientales. Esta no es sólo una singularidad del país, sino también la base de la formación de identidades regionales muy caracterizadas. En las realidades geográficas y poblacionales diversas se han ido consolidando a lo largo de nuestra historia, entidades regionales con perfiles culturales y políticos propios. Esos espacios territoriales tienen poblaciones que han desarrollado identidades, con su historia, sus costumbres, su manera de hablar, su comida muy característica. Esta realidad no se da sólo en la diversidad de serranos y costeños, sino también en culturas regionales configuradas y fuertes como la manabita y la lojana, para sóolo citar dos ejemplos. Esta realidad ha sido vista por muchos como un obstáculo para la consolidación de la unidad nacional, como una amenaza para el país, y se ha propuesto la erradicación de los rasgos regionales, confundiéndolos con el regionalismo.
Según el Plan Nacional:- “EL Buen Vivir es “La satisfacción de las necesidades, la consecución de una calidad de vida y muerte digna, el amar y ser amado, el florecimiento saludable de todos y todas, en paz y armonía con la naturaleza y la prolongación indefinida de las culturas humanas. El Buen Vivir supone tener tiempo libre para la contemplación y la emancipación, y que las libertades, oportunidades, capacidades y potencialidades reales de los individuos se amplíen y florezcan de modo que permitan lograr simultáneamente aquello que la sociedad, los territorios, las diversas identidades colectivas y cada uno -visto como un ser humano universal y particular a la vez- valora como objetivo de vida deseable (tanto material como subjetivamente y sin producir ningún tipo de dominación a un otro)”
En conclusión tal como dice (Rodríguez, 2014), el Vivir Bien-Buen Vivir plantea la necesidad de un cambio drástico en el modo de vida dominante, que permita construir relaciones de convivencia y complementariedad entre los seres humanos y entre ellos y la naturaleza, como una alternativa frente a la actual crisis ambiental. Mientras el discurso del desarrollo, fundado en la idea de crecimiento económico, producción y consumo ilimitados, tiene un carácter colonial y antropocéntrico, el Vivir Bien-Buen Vivir replantea la concepción de vida buena basada en esos supuestos y apuesta por un modo de vida intercultural que rompe con la concepción dualista y antropocéntrica de la naturaleza. Para desarrollar este argumento, en primer lugar, se reconstruyen las concepciones del desarrollo y del VBBY. En la segunda parte se estudia el carácter intercultural del VBBV. y sus implicaciones sobre la relación entre seres humanos y naturaleza.