INTRODUCCIÓN
La muerte súbita de origen cardíaco continúa siendo un problema sanitario de gran magnitud. Su incidencia ha disminuido poco, a pesar de la reducción de la mortalidad en las enfermedades cardiovasculares en los últimos años.
La muerte súbita se produce de forma inesperada, sin síntomas previos. En algunas ocasiones existen factores que permitan identificarlos como población de riesgo, en otras no, y desafortunadamente tan solo un pequeño tanto por ciento sobrevive sin secuelas.
Más del 85% de todas las muertes súbitas son de origen cardíaco y más del 90% de los casos se producen fuera del hospital. En un 85% de las personas que sufren parada cardiaca extrahospitalaria, es decir, muerte súbita, la causa principal es un trastorno del ritmo cardíaco denominado Fibrilación Ventricular.
La probabilidad de supervivencia disminuye hasta un 10% por cada minuto transcurrido sin aplicación de la Reanimación Cardiopulmonar , y a los diez minutos estas posibilidades llegan a cero
La llave del éxito en el tratamiento de la muerte súbita es la desfibrilación precoz, y la reanimación cardiopulmonar inmediata.
Por ello hay que concienciar a la población y hacerle ver que cuando son testigos de una emgerencia sanitaria, a parte de realizar la llamada de emergencia al 1-1-2, tiene que aproximarse a la víctima y prestar los Primeros Auxilos necesarisos.
A través de esta heramienta aprederemos los pasos básicos para dar respuesta a la parada cardíaca extrahospitalaria.