INTRODUCCIÓN

El virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) es un lentivirus (un subgrupo de los retrovirus) que causa la infección por VIH1​ y con el tiempo el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida).​ El sida es una enfermedad humana que progresa hacia la falla del sistema inmune, lo que permite que se desarrollen infecciones oportunistas y cánceres potencialmente mortales. Sin tratamiento, se estima que la sobrevida promedio después de la infección de VIH es de nueve a once años; dependiendo en el subtipo de VIH.4​ La infección con VIH ocurre por la transferencia de fluidos como sangre, semen, flujo vaginal, líquido preseminal o leche materna. Dentro de estos fluidos corporales, el VIH está presente tanto como partículas libres y virus dentro de células inmunes infectadas.

 

 

El VIH infecta células vitales en el sistema inmune humano como las células T helper (específicamente células CD+), macrófagos y células dendríticas.5​ La infección por VIH puede llevar a niveles bajos de células T CD+ a través de varios mecanismos, incluidos la piroptosis de células T infectadas inutilizadas,6​ apoptosis de células no infectadas próximas,7​ muerte viral directa de las células infectadas y muerte de las células T CD4+ por los linfocitos citotóxicos CD8 que reconocen a las células infectadas.8​ Cuando el número de células T CD4+ disminuyen bajo un nivel crítico, se pierde la inmunidad celular y el organismo se vuelve progresivamente más susceptible a las infecciones oportunistas.

 

Origen y evolución

 

El VIH-1 está relacionado con el SIVcpz que ataca a los chimpancés.

Como otros agentes causantes de enfermedades infecciosas emergentes, el VIH pasó a los seres humanos por zoonosis, es decir por transmisión desde otras especies. La emergencia del sida y la identificación del VIH estimularon investigaciones que han permitido determinar que las variantes del VIH forman parte de un amplio grupo de lentivirus. El VIH es sumamente parecido a un virus que ataca a otros primates. Se trata del virus de la inmunodeficiencia de los simios (Simian immunodeficiency virus, SIV), del que se conocen diversas cepas que se transmiten por vía sexual.40​ A diferencia del VIH, el virus de los primates no causa inmunodeficiencia en los organismos que lo hospedan, salvo en el caso del salto de una especie a otra.

 

El VIH-1, responsable de la actual pandemia, ha resultado estar estrechamente relacionado con el SIVcpz, que infecta a poblaciones de la subespecie centroafricana del chimpancé común (Pan troglodytes troglodytes). El SIVcpz, a su vez, parece derivar por recombinación (un fenómeno que se produce fácilmente cuando infectan al mismo individuo dos cepas víricas diferentes) del SIVrcm, propio del mangabey de collar (Cercocebus torquatus), y del SIVgsn, propio del avoem (Cercopithecus nictitans)41​ Esta hipótesis es sostenida por el hecho de que tanto el VIH como las diversas cepas del SIV poseen el gen vpu, además de que se han reportado transmisiones por SIV entre humanos en África ecuatorial.42​ Las distribuciones actuales de las especies implicadas se solapan, y de los chimpancés se sabe que cazan monos pequeños para comerlos, lo que habría facilitado la coinfección por cepas diversas de SIV. La subespecie oriental del chimpancé, Pan troglodytes schweinfurthi, presenta también infección con una cepa propia del SIVcpz, pero genéticamente alejada del clado formado por el VIH-1 y las cepas de P.t.troglodytes. No se ha encontrado presencia del SIVcpz en la subespecie occidental, P. t. verus, aunque se observó la infección en cautividad de un individuo de esta subespecie.

 

El salto de la barrera de especie desde P. t. troglodytes a Homo sapiens sapiens se ha producido al menos tres veces, con variantes del VIH-1 que demuestran parentesco con distintas cepas, geográficamente más o menos localizadas, del SIVcpz. Así pues, el VIH-1 es un virus polifilético. El grupo M del VIH-1, responsable de la pandemia actual, debió pasar a los seres humanos en la primera mitad del siglo XX. Los grupos O y N del VIH-1 están restringidos a África Occidental ecuatorial, con el grupo N presente sólo en Camerún. Con los datos actuales, parece claro que Pan troglodytes troglodytes es el reservorio desde el que se han producido repetidamente las infecciones humanas por los virus de cuya evolución procede el VIH-1.40​

 

A su vez el VIH-2, extendido en África Occidental, procede del SIVsm, propio del mangabeye fuliginoso (Cercocebus atys atys), que habita las selvas costeras desde Senegal hasta Costa de Marfil. El análisis filogenético muestra que el paso a los seres humanos ha ocurrido también varias veces.43​

 

Los SIV identificados hasta ahora se encuentran, de forma específica y es en África donde parece tener su origen evolutivo este grupo monofilético de virus, genéticamente bien delimitado del resto de los lentivirus. La prevalencia (frecuencia de la infección) es variable entre especies y poblaciones, aunque no superior al 30 %, en las poblaciones afectadas de chimpancés, pero puede pasar del 50 % en poblaciones de otros primates, como Cercocebus atys.

 

En todos los casos conocidos el virus parece encontrarse cerca del equilibrio con su huésped natural, como resultado probable de una más o menos larga coevolución, observándose generalmente sólo versiones muy atenuadas del síndrome de inmunodeficiencia, como una reducción limitada de linfocitos T CD4+, reducción que no compromete en general la vida del individuo, aunque en un ejemplar de Cercocebus atys se produjo un sida típico después de 18 años de incubación. Este dato hace pensar que, al menos en parte, es la baja longevidad, unida a una larga incubación, lo que hace que la inmunodeficiencia sobrevenida sea un resultado excepcional de la infección en monos.

 

Descubrimiento

 

De izquierda a derecha en la foto, Montagnier, Barré-Sinoussi y zur Hausen tras recibir el Premio Nobel de Medicina en 2008. Los dos primeros fueron reconocidos por el descubrimiento del VIH.

Desde 1981 se detectaron casos sorprendentes de infección por Pneumocystis jiroveci (entonces designado Pneumocystis carinii), un hongo emparentado con las formas originales de los Ascomycetes, conocido por infectar a pacientes severamente inmunodeprimidos. Inicialmente se observó un grupo de casos semejantes en los que estaban implicados varones homosexuales y donde aparecían a la vez infección por citomegalovirus y candidiasis. Se pensó primero que la causa debía estar ligada a prácticas comunes entre la población homosexual masculina.

 

Pronto empezaron a aparecer casos que afectaban a varones o mujeres heterosexuales usuarios de drogas intravenosas, así como a sus hijos; también entre pacientes no homosexuales ni bisexuales y con hábitos saludables que habían recibido transfusiones de sangre entera o de productos sanguíneos por su condición de hemofílicos. Pronto se pensó, por criterios básicamente epidemiológicos, que la causa debía ser un agente infeccioso que se transmitía de forma semejante a como lo hace el virus de la hepatitis B.

 

Distintos equipos empezaron a buscar un virus asociado a los casos conocidos de inmunodeficiencia adquirida, tal vez un retrovirus como el que se sabía producía la inmunodeficiencia del gato o como el HTLV, productor de un tipo de leucemia. En 1983, en el Instituto Pasteur de París, un equipo dedicado a la investigación de la relación entre retrovirus y cáncer dirigido por J.C. Chermann, F. Barré-Sinoussi y L. Montagnier, encontró un candidato al que denominó lymphadenopathy-associated virus (virus asociado a la linfoadenopatía, LAV).

 

En 1984 el equipo de R. Gallo, descubridor del HTLV, único retrovirus humano conocido entonces, confirmó el descubrimiento, pero llamando al virus human T lymphotropic virus type III (virus linfotrópico T humano tipo III, con las siglas HTLV-III). Se produjo una subsecuente disputa sobre la prioridad en la que quedó claro que Gallo había descrito el virus sólo después de haber recibido muestras de los franceses. Como parte de la resolución del conflicto, el virus adquirió su denominación definitiva, human immunodeficiency virus (HIV) que en castellano se expresa como virus de la inmunodeficiencia humana (VIH).

 

En el mismo año, 1983, en que se identificó el virus, diversos equipos empezaron a trabajar en la secuencia de su genoma, publicada a principios de 1985, y comenzó también la caracterización de sus proteínas.

 

En 1985 se desarrolló técnica ELISA que permite conocer el alcance del virus y se descubrió un nuevo retrovirus en dos pacientes con SIDA, procedentes de Guinea Bissau y las Islas de Cabo Verde, diferente al VIH. Fue entonces cuando campo de estudio se traslada a África Occidental a investigar donde se llevo a cabo estudios en trabajadoras del sexo senegalesas con lo que se logró identificar  un virus diferente al VIH inicial pero similar al descubierto en los dos pacientes de Guinea Bissau y las Islas de Cabo Verde, el VIH-2.

 

VIH/SIDA: Generalidades

El VIH, o virus de inmunodeficiencia humana, es el virus que provoca el SIDA (síndrome de inmunodeficiencia adquirida). El VIH mata o daña las células del sistema inmunitario del cuerpo (en particular las células llamadas células T CD4 positivo [CD4+] o células T auxiliares, que son un tipo de glóbulo blanco vital para combatir las infecciones. Esto destruye progresivamente la capacidad del organismo para combatir las infecciones y ciertos tipos de cáncer. 

Las etapas más avanzadas de la infección por el VIH se conocen como SIDA. El VIH se puede transmitir a través del contacto sexual, agujas o jeringas contaminadas, productos sanguíneos contaminados o de madre a hijo, durante el embarazo, el parto o a través de la leche materna.

El NICHD es una de muchas agencias federales e institutos de los NIH que trabajan para entender el VIH/SIDA. A diferencia de otros institutos y agencias, las investigaciones del NICHD se centran en la biología, la prevención y el tratamiento del VIH/SIDA en las mujeres (incluidas las mujeres embarazadas), los bebés, los niños y los adolescentes.

Otro instituto, el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Contagiosas (NIAID por sus siglas en inglés) dirige las investigaciones sobre el VIH/SIDA en los NIH y realiza y apoya investigaciones sobre aspectos más generales de la enfermedad. La información que figura en la sección "Información sobre la enfermedad" de este sitio web se refiere específicamente a las poblaciones que estudia el NICHD; también se brindan enlaces a información más general sobre el VIH/SIDA a través del NIAID.

Diferencia entre ser portador del V.I.H. y estar enfermo de SIDA

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portador del virus o ser seropositivo significa que puede transmitir la enfermedad, pero que todavía no la ha desarrollado (puede tardar varios años y hasta entonces no presentar ningún síntoma de la enfermedad). Ser enfermo de SIDA significa que ya ha desarrollado la enfermedad.

Esquematizamos a continuación la clasificación de los CDC de 1986 de la infección por VIH-1 en los adultos. Sólo los pacientes pertenecientes a los subgrupos A, B, C1 y D se consideran afectos de SIDA.

Grupo I: Infección aguda.

Grupo II: Infección asintomática.

Grupo III: Adenopatías generalizadas.

Grupo IV: Otras enfermedades.

Subgrupo A: Fiebre + diarrea + pérdida de peso.

Subgrupo B: Demencia, mielopatía, neuropatías.

Subgrupo C: Enfermedades infecciosas.

C-1: Infecciones varias específicas del SIDA.

C-2: Herpes Zoster, tuberculosis, etc.

Subgrupo D: Sarcoma de Kaposi, linfomas.

Subgrupo E: Otras enfermedades.

 

Medicamentos contra el VIH autorizados por la FDA

Última revisión: 16 enero, 2019

 

El tratamiento antirretroviral (TAR) consiste en el uso de medicamentos contra el VIH para tratar dicha infección. Se recomienda para todas las personas con el VIH. Las personas que reciben TAR toman una combinación de medicamentos contra el VIH (conocida como régimen de tratamiento contra el VIH) todos los días. Por lo general, el régimen de tratamiento inicial de dicha infección incluye tres o más medicamentos de por lo menos dos clases diferentes.

El TAR no cura la infección por el VIH, pero los medicamentos contra este virus ayudan a las personas seropositivas a vivir una vida más larga y sana. Esos medicamentos también pueden reducir el riesgo de la transmisión del virus.

La siguiente tabla muestra los medicamentos contra el VIH recomendados para el tratamiento de dicha infección en los Estados Unidos basados en las guías clínicas del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) de los Estados Unidos para el ejercicio de la medicina con respecto a la infección por el VIH/SIDA (disponibles solamente en inglés). Todos estos medicamentos han sido aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de los Estados Unidos. Aparecen de acuerdo con la clase de medicamento y se identifican por su nombre genérico y marca comercial. Haga clic en el nombre del medicamento para ver la información correspondiente en la Base de datos de medicamentos de infoSIDA, o descargue la Aplicación de la base de datos de los medicamentos de infoSIDA para ver la información en su dispositivo Apple o Android.

Para ver el cronograma completo de aprobación de los medicamentos contra el VIH por la FDA, vea la ilustración de infoSIDA titulada Aprobación de los medicamentos contra el VIH por la FDA.

 

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