democracia

CIENCIAS SOCIALES SECUNDARIA

INTRODUCCIÓN

IGUALDAD Y EQUIDAD

 

Equidad e igualdad son dos principios estrechamente relacionados, pero distintos. La equidad introduce un principio ético o de justicia en la igualdad. En definitiva, la equidad nos obliga a plantearnos los objetivos que debemos conseguir para avanzar hacia una sociedad más justa. Una sociedad que aplique la igualdad de manera absoluta será una sociedad injusta, ya que no tiene en cuenta las diferencias existentes entre personas y grupos. Y, al mismo tiempo, una sociedad donde las personas no se reconocen como iguales, tampoco podrá ser justa.

 

Hoy en día, el aumento de las desigualdades en nuestro planeta en el acceso de los países y las personas al uso y disfrute de los recursos, lleva a plantear los objetivos de equidad como sustanciales al desarrollo. “Igualdad” y “Equidad” suelen usarse habitualmente como sinónimos. Sin embargo, si bien símiles, son conceptos connotativamente distintos, (quizá mejor comprendida su diferencia en las políticas sanitarias que en las educativas).

 

“Igualdad” en el ámbito social hace comprehensivamente a la base común de derechos y responsabilidades que corresponden a todos los miembros de la sociedad de acuerdo a las pautas que rigen su funcionamiento, en tanto pertenecientes a la misma. Igualdad remite a la característica común compartida. En tanto, “Equidad” remite desde la igualdad a la consideración de la especificidad, de la diferencia. Podríamos referirnos a la estima conjunta de semejanzas y alteridades incluidas en un género común. Incluye igualdad y diferencia. De allí que, referido a los grupos humanos, el concepto de equidad queda naturalmente implicado con el de justicia que connota igualdad y equilibrio, (lograr el equilibrio de la balanza requiere contemplar las diferencias de peso en los platillos para distribuir adecuadamente el mismo)

 

El Perú es desde su constitución como república la cuna de la discriminación en la región, incluso en épocas históricas más lejanas la exclusión de los herederos de nuestras culturas ancestrales durante la colonia sentó las bases de una afrenta cultural que no termina de procesarse consciente ni inconscientemente por los actuales ciudadanos. Víctimas de la exclusión son las mayorías populares de origen andino, las minorías étnicas y las mujeres. Discriminación que afecta específicamente a estas últimas en el acceso al empleo y al desarrollo personal, consideradas por el machismo reinante ciudadanas de segunda, brujas de inteligencia limitada y ángeles del mal.

En tal sentido, lo que nos toca como estudiantes es lograr la igualdad y la equidad entre nosotros sin importar el genero, la condición económica, la raza o la religión, todos tenemos los mismos derechos, somos iguales ante la ley y por lo tanto debemos disfrutar al igual que todos de lo que nuestra patria nos ofrece.

 

 

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